Adolescentes de Arizona vinculados con tráfico de armas hacia cárteles mexicanos

Adolescentes de Arizona abastecen de armas a cárteles mexicanos, revela investigación

Cuatro jóvenes de entre 16 y 19 años de Phoenix describieron cómo participan en la compra y reventa de armas que terminan en redes vinculadas con organizaciones criminales mexicanas. Datos oficiales muestran que Arizona es además uno de los principales puntos de origen de armas estadounidenses recuperadas en México.

PHOENIX, ARIZONA.— Tienen entre 16 y 19 años. Algunos todavía estudian o recientemente dejaron la preparatoria. Pero una investigación periodística los coloca dentro de un fenómeno mucho más grande: jóvenes estadounidenses que participan en redes de tráfico de armas que terminan abasteciendo a organizaciones criminales mexicanas.

Una investigación publicada el 3 de octubre por The New York Times documentó durante meses las actividades de cuatro adolescentes y adultos jóvenes del oeste de Phoenix, Arizona, quienes explicaron cómo consiguen y revenden armas a compradores relacionados con grupos criminales. 

Los jóvenes, identificados mediante alias para proteger sus identidades, tienen entre 16 y 19 años y son estudiantes o exalumnos de preparatorias de Phoenix. El periódico señaló que corroboró sus identidades mediante documentos oficiales y pudo observar parte de sus actividades y comunicaciones. 

De acuerdo con sus testimonios, no trabajan exclusivamente para una organización criminal. Sin embargo, uno de los jóvenes aseguró que una parte importante de las armas de su red termina en manos relacionadas con el Cártel de Sinaloa. En México, contó, su grupo comenzó a ser conocido como “Los Chicos Phoenix”. 

No se trata únicamente de cuatro jóvenes

El caso resulta relevante porque la participación de personas muy jóvenes en estas redes no parece limitarse a los cuatro adolescentes documentados por el periódico.

Un análisis oficial de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) sobre 4,159 casos de tráfico de armas investigados entre 2017 y 2021 encontró que en el 35.8% de ellos había al menos un usuario final de entre 18 y 24 años, mientras que en el 5.8% aparecía al menos un menor de 17 años. Las categorías pueden coincidir dentro de un mismo caso, por lo que no deben sumarse entre sí. 

Además, la participación del grupo de 18 a 24 años aumentó durante ese periodo: pasó de aparecer en 31.9% de los casos analizados en 2017 a 41.5% en 2021. 

Es decir, el reportaje sobre los jóvenes de Phoenix pone rostro a un fenómeno que las autoridades estadounidenses ya habían detectado en sus investigaciones.

Arizona, una de las principales rutas de armas hacia México

La ubicación tampoco es casual.

Un informe reciente de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) analizó armas de origen estadounidense recuperadas en México y rastreadas por la ATF entre 2020 y 2024.

De 44,722 armas que pudieron rastrearse hasta un comprador inicial en Estados Unidos, el 23.1% había sido adquirido inicialmente en Arizona. Texas representó 42%; California, 9%; y Nuevo México, 3%. En conjunto, esos cuatro estados fronterizos concentraron alrededor del 77% de los casos analizados. 

La propia ATF había identificado además la ruta Arizona-Sonora como el principal corredor individual entre los puntos de origen estadounidenses y los lugares de recuperación en México durante su análisis de 2022 y 2023. 

Esto no significa que todas las armas vendidas en Arizona terminen ilegalmente en México. Las propias autoridades estadounidenses advierten que los rastreos corresponden únicamente a armas recuperadas y enviadas para análisis y no representan la totalidad de las armas utilizadas en actividades delictivas. 

El flujo continúa

Los datos más recientes muestran que el problema sigue vigente.

Durante 2025, autoridades mexicanas enviaron a la ATF 32,144 armas recuperadas en México para su rastreo. De ellas, 22,817 fueron identificadas como armas fabricadas en Estados Unidos o legalmente importadas previamente a ese país. 

Y Arizona continúa apareciendo en investigaciones federales relacionadas con tráfico hacia México.

En agosto pasado, el Departamento de Justicia estadounidense informó sobre distintos procesos en Arizona relacionados con armas y municiones destinadas a compradores mexicanos. En uno de ellos, dos hombres se declararon culpables de conspirar para obtener armas y municiones en Arizona que posteriormente serían trasladadas ilegalmente a México. 

Jóvenes en una cadena mucho más grande

La investigación sobre “Los Chicos Phoenix” revela así una cara particularmente inquietante de un problema fronterizo que lleva años documentándose: adolescentes y adultos muy jóvenes participando en una cadena que conecta el mercado estadounidense de armas con organizaciones criminales mexicanas.

Los cuatro casos documentados por The New York Times no permiten afirmar que los jóvenes sean responsables de una parte determinada del tráfico hacia México, pero sí muestran cómo las redes criminales pueden incorporar a personas cada vez más jóvenes en diferentes etapas del suministro.

Y detrás de las historias de cuatro muchachos de Phoenix aparece una pregunta mucho mayor: ¿cómo están llegando tantas armas compradas originalmente en Estados Unidos hasta las organizaciones criminales que operan en México?

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